Durante estos primeros días de enero y después de las resacas Navideñas, vuelvo a mi teclado.
Un reportaje por TV y una crónica en prensa han llamado poderosamente mi atención y me han dado pie a reflexionar.
“MADRES ADOLESCENTES “ Lejos de fastidiarles la vida, el hecho de tenerse que hacer cargo, generalmente con la ayuda desinteresada de la familia, de ese ser tan indefenso que es un bebe, las protagonistas de la historia habían madurado, se habían centrado en sus estudios, algunas incluso habían salido de la espiral de los porros y la fiestas de viernes a lunes, y además habían conocido lo que es el "AMOR"
Hoy en día se tiende a planificar mucho las cosas, voy a estudiar una carrera o dos, después haré un Máster, buscare un trabajo, me comprare o alquilare una casa, me iré a vivir con mi novio, me casare o no....y los años van pasando, olvidando a veces que las mujeres tenemos una edad biológica y que después a la hora de querer tener un hijo, a veces la naturaleza lo pone un poco más difícil. Las chicas de la crónica no tuvieron tiempo de todo esto, se encontraron de pronto con una situación no programada y que les cambio la vida para siempre, pero eran inmensamente felices. Hace un par de días leí en Facebook la carta de una chica, madre soltera abandonada por su novio al saber que esperaban un hijo, que le daba a él las gracias por todo, a pesar del disgusto inicial, lo que había vivido, aprendido y sentido con la llegada de esa niña que tenia ahora un par de años y que aunque reconocía que a veces echaba de menos salir de discoteca como lo hacían sus amigas, no lo cambiaba por la sonrisa de su hija y su vocecita llamándola mama. ¿Quieres leerlo?
“LAS ABUELAS MADRE” Este reportaje de TV era infinitamente más duro y triste, aunque tiene, como todo en la vida, su lado positivo. Madres con hijas atrapadas por las garras de la droga que se ocupan de que a sus nietos no les falte de nada y que sus vidas sean estables, felices y ordenadas, la mayoría superaban los 60 años. Todas coincidían en lo mismo los niños, algunos de ellos hoy adolescentes, les habían devuelto la ilusión por la vida, verles crecer y darles cariño se había convertido en el motor de sus vidas. La mayoría con problemas económicos trabajaban duro para conseguir lo mejor para sus niños. Ir al reportaje
No creo que haya una edad ideal para ser madre, a veces ni siquiera la elegimos pero generalmente las personas nos adaptamos con mas o menos esfuerzo a las circunstancias que nos toca vivir, pero este sera el tema de mi próxima entrada.